El aguacate siempre ha sido parte de mi vida

Publicado por Sabores Online en

Cuando estaba chiquito no me gustaba el aguacate.

Recuerdo que lo probaba y se me hacía malísimo, no le encontraba sabor. 


Me acuerdo que mi papá le pedía a mi mamá aguacate para acompañar la comida al medio día y a mi no me gustaba y no entendía cómo le podía gustar eso. Tenía 6 o 7 años en ese tiempo.


Después ya que estaba más grande comencé a probarlo de nuevo y ahí comenzó mi fascinación. 


Mi mamá preparaba (y lo sigue haciendo) un guacamole delicioso que siempre le pedía para acompañar la comida. Le ponía a todo, tacos, tortas, carne, mariscos, lo acompañaba con ensalada y con todo lo que se dejara. En rodajas, en cuadritos, machacado, como guacamoles, como fuera. 

Nací en el estado de Jalisco en la zona aguacatera y siempre había aguacate en abundancia. Me acuerdo que cuando terminé la universidad comencé con la comercialización de aguacate, primero hice algunas pruebas a nivel nacional y después a nivel internacional. Me acuerdo que llegamos a exportar a más de 10 países, era algo que disfrutaba mucho. 


Un día se me ocurrió una idea. Voy a comenzar a producir la receta del guacamole que tiene mi mamá para comercializarlo en todo el mundo. Hablé con mi mamá, le pedí la receta y obviamente la capacitación inicial (en ese tiempo no era muy bueno con la cocina, pero por algo se empieza). Después de varias pruebas finalmente dí con la fórmula maestra, un guacamole sabroso y que por lo menos a todos los que les dí la degustación en mi familia les gustó. 

 

Hasta ahí todo iba bien, pero las cosas se empezaron a complicar cuando intenté industrializar todo. Obviamente no es lo mismo preparar guacamole para la familia que hacerlo en toneladas :O. 


Primero la calidad, hay muchos aguacates que salen manchados, que salen pasados de sazón y se tien que tirar casi toda la pulpa lo que representaba mermas, además el hueso y la cáscara también van directo a la basura. Casi la mitad del kilo de aguacate se iba en cascara y hueso y si por algo me salía uno echado a perder la merma era mucho mayor. 


Luego estaba el problema del frío, tenía que cuidar bien que la fruta estuviera todo el tiempo a la temperatura adecuada para que no se echara a perder y después ya que estaba terminado el producto tenía que seguir cuidando la refrigeración para mantener el producto en óptimas condiciones. 


Al principio no contemplas todo lo que implica manejar alimentos y más cuando se trata de alimentos delicados como el aguacate que requieren refrigeración. 


Finalmente me di cuenta que además de los problemas técnicos también había muchos retos financieros, comprar equipo, refrigeradores industriales, espacio para recibir el aguacate, para almacenarlo, para despulpar, procesarlo, refrigerarlo y un largo etc. En ese momento no contaba con el capital suficiente, pero sabía que era un proyecto que tarde o temprano iba a desarrollar. 


En ese momento me costó aceptar la idea, pero sabía que tenía que hacer algo con el aguacate y tarde o temprano llegaría su momento. Mientras podía ahorrar un poco y capitalizarme para comenzar el proyecto. 


Las oportunidades llegan cuando menos lo esperas aunque al principio no parecen oportunidades. 


Un día mi hermana preparó unas galletas de harina de coco. Yo no había escuchado de la harina de coco, ni siquiera sabía que existía, después mi hermana me dijo que era muy buena y además había otro tipo de harinas como la de almendras, entre otras. 


Ni siquiera me explicaba como del coco o de la harina podían sacar harina. Pero ahí fue donde algo llamó mi atención. 


¿Y si hubiera una harina hecha de aguacate?


Me metí a internet y me dí cuenta que no existía nada. Eso me sorprendió bastante porque casi todo lo que se te ocurra ya está inventado por alguien más. 


Ahí fue donde vi una oportunidad no sólo con un producto nuevo e innovador al mercado, sino también un producto que le daría al aguacate un sin número de alternativas a otro tipo de preparación de alimentos donde no se suele utilizar aguacate como:


  • Panes caseros
  • Pasteles
  • Galletas
  • Licuados
  • Bebidas
  • Parqués
  • Tortillas

Entre muchos otros. 


Prácticamente las posibilidades son infinitas. 


Como siempre comenzamos con pruebas y después me acerqué con varios panaderos expertos para que me dieran su retroalimentación. 


Me dieron ideas y me mostraron todo el abanico de alternativas que existía con un sin número de alternativas. 


Pero eso no era todo… 


Conforme iba avanzando iba descubriendo más ventajas y bondades. Por ejemplo que era un producto 100% libre de gluten lo que lo hacía apto para todas las personas intolerantes al gluten. 


Además que todas las personas amantes del aguacate ahora iban a poder disfrutar su fruta favorita en una nueva presentación más fácil y más práctica. 


Y claro está no se tenía que refrigerar, ni se echaba a perder con facilidad, además puedes utilizar todo el producto que compras, ya no hay que tirar cáscara ni hueso, compras 1 kilo y utilizas 1 kilo. 


Ya tenía un gran producto, ahora necesitaba un gran nombre… 


Me acuerdo que lo primero que hice fue acercarme con familia y conocidos para ofrecerles mi reciente creación de harina de aguacate y lo primero que me preguntaron es ¿cómo se llama? ¿Cuál es tu marca? 


En ese momento no tenía marca, pero tenía que conseguir una rápido para que las mismas personas se pudieran referir al producto… En un momento de gran inspiración se me ocurrió juntar las dos palabras que describen el producto Harina y Aguacate así que decidí ponerle HAGUACATE. 


“Después lo cambio”, me acuerdo que pensé, pero poco a poco la gente lo comenzó a llamar así y así lo dejé. 


Al principio sólo lo vendía en mercados locales, hasta que se me ocurrió ofrecerlo en mercados digitales como sabores.online, amazon.com, mercadolibre.com entre otros. 


Ahora cualquier persona podía entrar y probar el producto y lo mejor de todo, probar y experimentar sabores, recetas y echar a volar su imaginación. 


Después comenzaron a acercarse restaurantes y compradores más grandes que buscaban más volumen o presentaciones más grandes y bueno el resto es historia. 


Lo que más me gusta son los alimentos que se pueden preparar donde nunca imaginaste que podrías poner aguacate y lo mejor de todo, una harina libre de gluten para las personas que buscan otras alternativas.

 

 


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